miércoles, mayo 11, 2005

¿Izquierda o Derecha?

Es tan fácil confundirse que escoger se vuelve realmente complicado. Los primeros, con esa manía de revanchismo ridículo que no lleva sino a las dictaduras y los segundos, adictos a egoísta mediocridad de aprovecharse de la ingenuidad. Los trapos de colores son el disfraz del payaso veintejuliero; rojo, se ve teñido de corrupción e ineptitud destinada a la venganza ciega del que no ve más allá de sus narices, pero eso si, llevándose el erario público en el bolsillo mientras se grita arengas infantiles contra los amigos que se inventaron el negocio de estafas a la Nación; azul, sinónimo de mentira recocida amenizada con unos cuantos ave María como para que no duela el serrucho y el escándalo suene a canto gregoriano y ese hermoso olor a sentimiento de culpa manipulado desde los púlpitos.
No nos engañemos, la democracia nació muerta: La Revolución Francesa no fue más que un cambio de nombres en la misma curul y por el método del homicidio… ¿Quién carajos puede sustentar que la libertad se hace vertiendo sangre, así fuese la del tirano? El sentido común dictaría que tanto el rebelde como el tirano se cansarían de matar, pero no, antes sucede es lo contrario.
El cuento salido de la ilustración que dice que la democracia es el gobierno del pueblo no es más que demagogia. Las demos eran las asociaciones de familias cuasifeudales en la Ciudades Estado Griegas, y kratos es simplemente mandar, no gobernar. Así que la elección que se hacía era indirecta y aún así, no se lograba mayor cosa sin la aquiescencia príncipe local. Maquiavelo no dijo nada nuevo en Lo Principesco, así duela en La República y La Politeia, fueron muy claritas las ideas de cómo dominar pero nadie parece saber leer, es más, si tiene alguna duda, solo hay que remitirse a La Suma (pero sobre todo el aparte de la Suma a los Gentiles) y listo. Pero como es mejor tener una excusa para todo, lo más práctico es delegar en otro la vida y la dignidad para poderlo culpar si algo sale mal. Pero como a muchedumbre la educaron para pensar así desde la manipulación de la culpa (La verdad, verdad… se aprende más de política leyendo un poquito de historia y de teología que en una escuela de Derecho) pero sin ninguna duda, es mejor que solo unos poquitos se quejen, pero mejor es que esos que hacen ruido sean tus amigos… y si lo contrario pasa, no hay de que preocuparse, para eso se tiene al vecino al cual se le puede hacer guerra y se elimina de paso a los “malos” elementos que él también tenga como piedra en el zapato y todos felices: el tirano porque siguió con el poder y el idiota contento por haber servido a la patria en momento difíciles. Nos enseñaron que el mayor derecho a cuidar por allá desde 1790 es la vida, pero resulta que las cosas no son así. ¿Para qué vida sin dignidad? ¿Luego alguien con poder de mando en los toldos de derecha o izquierda conoce el sentido real de la palabra dignidad? Es supremamente incomprensible que a estas alturas (o sea, el Siglo XXI) estemos aún discutiendo temas como el aborto, la eutanasia, el suicido, el homicidio y de paso, el genoma humano. Ni siquiera es una discusión ético, jurídica o de política, sino de moral, del dogma y nada más.
De nuevo vuelvo y me pregunto ¿Izquierda o Derecha? Izquierda para morir en un basurero lleno de conocimientos que no sirven para nada, ni siquiera para comprender que los sistemas políticos nos estafan… Derecha para suicidarse por la hipoteca o ser un esclavo perpetuo del consumismo. ¿No existe a caso un factor intermedio y menos doloroso?
Mientras algunos siguen peleándose entre si, tratando de imponer sus ideas al otro y creyendo que la democracia les dio las herramientas necesarias para escoger entre un bando o el otro, todo seguirá igual, llegue el que llegue y con la bandera del color que sea. La decisión sobre el destino de la humanidad fue tomada hace ya más de un par de milenios.