jueves, diciembre 02, 2004

El Vago Intento De Edward Manos de Tijeras

Yo no sé si ustedes hayan disfrutado la aterradora aventura de armar una ranita de papel gracias a las instrucciones de un libro en alemán.... una dobladita para acá, otra para allá.... que la punta esa de la pata... (¿será la pata o una lágrima lo que se estira por allá en una esquina?) es que hay que dejar espacio para el error de la cabeza (los ojos son importantes, acuérdate de la mirada) y la cola de renacuajo (es que crecer duele, pero no hay que ser idiota)... que hijueputas (ya me tocó), como Fausto, Satán proveerá y el doblez así no salga, bien quedará. La dignidad es para mediocres; de hecho todos somos pandas, pandas rosados y la ranita solo a mí me importa (amar es la razón de la libélula de metal), así parezca dragones de cartón (de esos que salen en televisión) y a pesar del veneno, los hombres de fe la comparen con mesas para cerveza o la confundan con una simple empanada.