martes, diciembre 28, 2004

Cerca al horizonte

Algún día de esos que se hubiera perdido en la niebla del tiempo si no hubiera sido realmente macabro, mí abuelo me dijo sin el menor misterio al verme en silencio (es que siempre he sido muy ruidoso) y sentado en el palo de guayabas mientras me picaban las hormigas: “Mijo... no se preocupe, todos los hombres vivimos en mundos aparte, solo que existen quienes pueden ocultarlo mejor”.
Hoy luego de varios años (creo que una tediosa década de estrellarme contra el mundo y luego de su partida) comprendo el peso de sus palabras. Feliz a año nuevo a todos y éxitos.