lunes, noviembre 22, 2004

Del Silencio...

Alguna vez leí o alguien me dijo que la soledad era el fruto de los actos propios, pero últimamente los ecos huecos en el silencio de la pregunta sin respuesta me han enseñado que no es otra cosa que un simple reflejo del estado del alma. Descubrirlo no es gran cosa, lo que realmente es relevante de tan prosaica situación, es que no me sorprende y hasta me agrada. Debe ser la inenarrable fuerza del efecto en la voluntad de poder.