jueves, septiembre 23, 2004

Mamá... ¿Dónde están los juguetes?

Ya vamos llegando a octubre y empiezan a aparecer los primeros brotes de la peste roja, dorada y nevada... ¡Maldita sea, señores comerciantes!!! FALTAN TRES (3) MESES... no es que yo me crea el Greensh o algo por estilo, ni más faltaba... pero es el colmo. AQUÍ EN EL TRÓPICO SOLO CAE NIEVE EN LOS NEVADOS... POR ESO SON NEVADOS...
Por todas partes ya están vendiendo arbolitos, bolas brillantes de colores (que lobada), muñequitos de esos de colgar (de felpa, papel, cartón, plástico y hasta de metales he visto) y hasta hay avisos de promociones para aquellos que se adelanten a la navidad...
Tras de que los villancicos son realmente insoportables (solo falta que salga uno en ritmo de reJetón o champuta) y claro, me va a tocar aguatar voladores (normalmente incendiarios), globos de papel que huelen a mierda mientras se queman y culicagados corriendo por todos lados con espejos y chispitas mariposa tratando de bajarlos, las borracheras insoportables de mis vecinos hasta las cuatro de la mañana celebrando que se hicieron un buen tumbe al gobierno este año y con el equipo a todo taco porque la policía es amiga de ellos (como raro la policía colaborando con el orden), la llamada o visita sorpresa de alguna tía bisabuela que desde hace un año ni aparecía y preciso viene a joder en la peor época del año y a quejarse de que no tiene un peso y resulta que este año pació por todo el mundo, compró carro nuevo (que estrelló por pendeja y buñuela); mis primos borrachos llamando a joder (ya no lo hacen tanto como antes y es un descanso, pero igual no dejan de ser una parranda de alcohólicos) y a invitar a fiestas mamadas de idioteces, viejas horrorosas o en su defecto comparables con la belleza de Iguita; el estrés de mí perro por tanta “explosión”; las sonrisas y alegrías falsas hipócritas de las esposas de mis vecinos que en todo el año ni se dignaron saludarme porque según ellas soy un mechudo mugriento, marihuanero, anarquista, vago degenerado que quien sabe que carajos se la pasa haciendo pegado a esos libros peligrosos (A ver señoras, Descartes, Sartre, Pope, Shakespeare, Eco, Aristóteles, Condorito, Yates, Hegel, Lacatos e infinidad sabios que me la paso leyendo, no son el hijo de Hitler...), ah, y por supuesto, soportar las miradas recriminatorias de los vecinos evangélicos que no me bajan de satánico... porque eso si, los mansitos regresan en navidad solamente a saludar a la mamá que vive solita.... ¿No se supone que los evangélicos no creen en eso? De todos modos yo ya estoy condenado... jajajaja
Que desgracia, no ha llegado aún octubre y yo ya estoy realmente preocupado por la inminente llegada de la navidad... igual, será prepararme para convertirme en una máquina traga buñuelos (que macera con natilla) con tiempo y aceptar poner cara de ponqué al que me salude alegre... y ser uno más de ellos, porque la navidad es la época en que todos los seres humanos de occidente que son medio o algo católicos, se vuelven aún más falsos que de costumbre y necesitan de la adulación y de la “paz” que el otro proporciona... porque eso si, NADIE EN REALIDAD HACE UNA OBRA BENÉFICA EN DICIEMBRE... ni es realmente honesto... porque diciembre es una época de borrachos, de gastar el dinero en pólvora y de paso, en regalos para lamberle a otros...
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De fondo, no escuchó música, sino a mí perro agarrado a “madrazos” con una lagartija que se entró por el garege... será ir a que ella no lo mate...