martes, septiembre 14, 2004

Intenciones Criminales

Como tengo la costumbre de dormir en el día y trasnochar escribiendo o leyendo, la noche de el domingo estaba un poco cansado por tantos ires y venires, me descubrí viendo otra película (como raro...) pero me aburrí en comerciales y me puse a subir y bajar de canales a ver que carajos encontraba. Y oh sorpresa, en el canal caracol estaban pasando un programa que se llama “hablando claro”, que de claro no tiene mucho por la ambigüedad de los visitantes al “foro” y el acertado olfato periodístico del presentador.
Me quedé viéndolo porque no podía dormir y de paso porque la charla estaba hasta interesante (por primera vez en mucho tiempo) y hablaban sobre algo que últimamente he me ha preocupado bastante y de lo cual hasta he reflexionado en otros post anteriores a este, es decir, que la gente no comprende el contenido de los medios de comunicación ni su finalidad. Un señor llamado Ignacio Ramonet que por el acento alcancé a imaginar que era español, explicaba la necesidad de alfabetizar respecto de los medios. Cosa que no me pareció salida de la realidad o muy novedosa, sino más bien honesta, pues el señor parecía ser periodista por la propiedad con que hablaba de la influencia de los medios y de la prensa escrita (sobre todo) en la sociedad y para que un periodista vaya y diga la verdad, explicadita y todo, pues es algo bien complicado.
No tengo nada en contra del oficio de ser periodista (total, lo puede realizar cualquiera y la democracia es un ideal que debemos respetar) el problema es como se hace y cual es la finalidad del oficio.
Pero casi me orino de la risa cuando el señor Ramonet dijo que los noticieros de Tv no informan, no son programas periodísticos sino más bien un show que va subiendo de nivel dramático y humorístico con cada instante de su presentación o transmisión según sea la sección (creo que ese señor no sabe aún que un noticiero de los canales privados en Colombia y al medio día, dura en promedio una hora).
Siendo sincero, admito que casi me desbarato de la risa porque ya lo había pensado, pero como no soy famoso, no tengo plata ni poder alguno, pues no me había atrevido a decirlo en público o publicarlo directamente en éste “medio”. Por primera vez en mucho tiempo no me sentí solo (bueno, intelectualmente hablando) y por ello es que publico éste post.
Y por supuesto que me dejaron pensando fue las situaciones en que se presentó el programa y las conclusiones a las que se llegó por parte de los panelistas. Resulta que el bendito programa es o empieza prácticamente a las doce de la noche (si es que cumplen con los horarios) pero lo más simpático, es que el presentador cada vez que trataba de hacer hincapié en la buena voluntad de los medios (defendiendo a sus patrones, claro) el tiro le salía por la culata: Solo voy a dar un ejemplo, pero que termina siendo el más patético de todos y por eso lo recuerdo. Resulta que el señor presentador alegaba que los medios si servían para dar voces de alarma a la comunidad en general, y expresó su gratitud con CNN por mostrar al mundo las torturas en Irak, pero resulta que el señor Ramonet le recordó al dichoso periodista (nos contó a los que no sabíamos, claro) que la ABC y la NBC ya sabían de ello (de las torturas y tenían hasta más fotos) desde mucho tiempo antes que CNN y que se habían callado por simple solidaridad estatal. La excusa que dieron fue no entregarle razones al enemigo para luchar... pero como siempre, la cagaron en el juicio de valor en política externa que hicieron y fue peor.
Epa... ya me acordé... con otro ejemplo que el presentador trató de usar le fue aún peor, es decir, el de los curas violadores y la corrupción sexual de la iglesia católica, así que el señor Ramonet le contestó con una pregunta, pero sin sarcasmos ni nada por el estilo: “¿Y usted por qué cree que los medios se interesan en algo como eso?” Como el presentador no pudo responder, respondió el mismo Ramonet “porque todo lo que sea sexo o religión es lo que más vende; y el sexo es parte fundamental del dramatismo de los medios y la religión un problema moral. La combinación perfecta.”
Por otra parte se discutió (solo entre un antropólogo que no recuerdo el nombre y el señor Ramonet) el gran problema que existe también con los medios impresos y la gravísima situación de contar las noticias de forma segmentada. De los periódicos y revistas, dijeron que se vendían pero por el gancho que con ellas se entrega, es decir, el cebo es un juguete (llámesele como quiera, DVD, libro, CD, diccionario, enciclopedia, etc.) y que ya la gente no quiere leer, pues mientras un paisano normalito se gasta 30 minutos leyendo una página de un diario, en ese mismo tiempo se ve un telenoticiero y por ello se consume información fragmentada que está muy alejada de la realidad o que en su defecto, no se contextualiza y por ello es mal interpretada o cumple su función de mal informar o lo que a mal traiga con ella. Pero la verdad, eso no es lo grave, sino que nadie hace nada por que lo contrario suceda y es cuando nos preguntamos si no existe alguna finalidad oculta tras tamaña arbitrariedad; lo cierto es que más fácil quedarse con la impresión de una imagen porque es simbólica y como suponemos que una imagen dice más que mil palabras, pues terminamos engañados, por culpa, marasmo intelectual y deseo propios. Claro, todo esto sucede por una simple razón, los gobiernos o administraciones, totalmente ciegos a lo que sucede, porque obviamente les conviene; recordemos lo que dijo alguna vez Miguel Mateos: “un pueblo cayado es un pueblo dominado”.
Y para colmo de males, como el vínculo entre el televidente y el noticiero es mediático, pues todo se facilita, ya ni que pensar puede el pobre espectador y si intenta hacerlo, para distraerlo le ponen una viejita tetona al frente y si es mujer, le colocan un peludo bien plantado o que por lo menos se vea caballero, para que el sexo, de nuevo prime ante la razón.
Con la radio sucede algo similar, solo que en ella también entran en juego otros factores como la imaginación y la escucha, por ello las emisoras recurren siempre al mismo tipo de presentaciones con bombos y platillos, trompetas y guitarras estridente para llamar la atención y siempre terminar hablando de sexología (con psicóloga que no tiene la más remota idea de lo que es el sexo o la vida y que solo persigue vender alguna chuchería como una crema mágica para adelgazar, una pepa para mejorar la producción sexual y que ellos dicen ser la panacea más allá de la seriedad del Viagra o finalmente, libros de brujería para ganarse la lotería ) o de educación infantil porque las que escuchan la radio son las amas de casa que se dejan convencer fácilmente de cualquier pendejada que suene bonita, porque para que, no nos digamos mentiras, ellas son muy nobles y consideran que sus hijos merecen una mejor educación, el problema es que como ellas también fueron educadas para consumir medios de comunicación mediocres, manipuladores y obtusos que no miran al futuro, pues le creen a cualquier Juan Gosaín o Lucía Nader.Desgraciadamente a nadie con poder de decisión o cambio le interesa que los medios digan o hagan cosas coherentes, que de verdad informen y no mal eduque, ni siquiera en el primer mundo donde se supone existe la libertad de prensa y la democracia, porque ellos tienen su New York Times, El País o Le Time. Así que yo les aconsejo que cuando vean o escuchen una noticia lo hagan como lo hacen los buenos abogados, es decir, bajo beneficio de inventario, porque lo más posible es que les estén hablando pajita, se la estén creyendo como verdad estilo dogma y ustedes ni cuenta se hallan dado, como le suele ocurrir todos los días a éste humilde servidor, que solo mira los noticieros para ver los goles de la jornada, así sean trampiados y remafiosos.