domingo, agosto 08, 2004

EPIGRAMAS

Te doy, Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña.
Los he escrito sencillos para que tú los entiendas.
Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan,un día se divulgarán tal vez por toda Hispanoamérica.
Y si al amor que los dictó, tú también lo desprecias,otras soñarán con este amor que no fue para ellas.
Y tal vez verás, Claudia, que estos poemas,(escritos para conquistarte a ti ) despiertanen otras parejas enamoradas que los leanlos besos que en ti no despertó el poeta.
Cuídate, Claudia, cuando estés conmigo,porque el gesto más leve cualquier palabra, un suspirode Claudia, el menor descuido,tal vez un día lo examinen eruditos,y este baile de Claudia se recuerde por siglos.
Claudia, ya te lo aviso.
De estos cines, Claudia, de estas fiestas,de estas carreras de caballos,no quedará nada para la posteridadsino los versos de Ernesto Cardenal para Claudia(si acaso)y el nombre de Claudia que yo puse en esos versos y los de mis rivales, si es que yo decido rescatarlosdel olvido, y los incluyo también en mis versospara ridiculizarlos.
Esta será mi venganza: Que un día llegue a tus manos el libro de un poeta famosoy leas estas líneas que el autor escribió para tiy tú no lo sepas.
Me contaron que estabas enamorada de otroy entonces me fue a mi cuartoy escribí ese artículo contra el Gobierno por el que estoy preso.

TODO LO ANTERIOR, LO LEYÓ USTED GRACIAS A LA CORTESÍA DE ERNESTO CARDENAL...