jueves, agosto 19, 2004

El proceso de Can – Avis

Resulta que como a mí perro le dio por enfermarse de gripa desde ayer y solo hoy me di cuenta, lo llevé donde su doctor y para que vean lo despistado que soy, sólo hasta esta tarde me fijé en los letreros de alrededor de la clínica.
Resulta que el negocio del lado izquierdo, si uno mira de frente, es una salsamentaría y el que le sigue en esa misma dirección es una fábrica de peluches (ese local queda en una esquina) y el que queda al lado derecho es una venta de empanadas...
Así que en Can – Avis reciben la materia prima de cuatro patas, en la salsamentaría la procesan, en la cosa de los peluches los rellenan de espuma y les quitan los ojos, para finalmente, freírlos molidos y envueltos en masitas de trigo en la venta de empanaditas...Por lo cual, concluyo que el nombre de la clínica veterinaria, no se debe a la clase animales que el señor veterinario sabe tratar como especialidad, se debe, más bien, a la clase de sedante que le dan a los pobres perros para convencerlos de que es mejor ser carne de empanada y tener por tripas espuma y algodón, y entonces, que sabe volar y como un avión, es el veterinario.

Aclaración: Lo anterior es verdad solo hasta la clase de negocios al rededor de la clínica, que también se llama así como digo, lo juro; pero que maten a los animalitos, lo dudo... ellos se mueren solos.