domingo, agosto 08, 2004

El evangelio según Tv

No es raro encontrarse con algún desprevenido que cree que todo lo que de Hollywood sale, es indiscutible; que Michael Moore es algo así como un profeta y que hasta Dan Brown es el mártir de la verdad.
Pero lo cierto es que los medios de comunicación nos engañan, periódica y sistemáticamente. No importa si es verdad aquello de que tratan, si venden, fascinan y si fascinan, embelezan más que un orgasmo cósmico. Porque el mundo sin celulares nunca existió, porque es inconcebible una realidad sin Internet, una casa sin Tv por cable y mucho menos, una vida sin tarjetas de crédito.
Es que todos olvidamos, pocos son los que se atreven a cuestionar la veracidad de los hechos, y no existe la reciprocidad en las comunicaciones; al director del noticiero no le interesa si lo que estila de las pantallas es tinta amarilla o sangre, de eso vive; el editor de revista solo piensa en senos de silicona, el actor persigue la propaganda de gaseosa o de dentífrico y la modelito ya sabe que malo malo, será actriz en un Reallity.
Despreciamos la escritura, porque es aburrida si no se trata de fantasía, porque es mejor evadir el mundo a punta de fruslerías y no de cuestionarlo, que viva Harry Poter, la mediocre interpretación la Iliada como una baja producción del Señor de los Anillos y por supuesto, que vivan los comics como chandubela en la pantalla, porque las curvas, el látex y el sexo venden.Y si aún así te falta un poco de fe, enciende el Tv en las mañanas, a eso de las siete y media, en ella hallarás la paz del tarot, las velas mágicas, los sostenes con cojines y el chiste del idiota de moda. Al medio día te enterarás de lo que desayunó el presidente así no halla echo nada en toda la mañana más que aprobar impuestos, él manda y lo hace bien; disfruta de la morbosidad de papis y cagones y finalmente, no dejes de ver tu propia vida en la reencarnación de Pedro el Apestoso. Total, “antes de acostarte y los dientes cepillar”, y después de un largo día de trabajo, debes orar en la pasión del evangelio según la Tv, que tanto sabe de la vida y la verdad, después de la sección de farándula del noticiero de media noche.