martes, agosto 10, 2004

Almas de rata

Como estamos trabajando medios digitales, citemos a la Encarta, para clarificar algunos términos:

Alma, en muchas religiones y filosofías, elemento inmaterial que, junto con el cuerpo material, constituye al ser humano individual. En general, el alma se concibe como un principio interno, vital y espiritual, fuente de todas las funciones físicas y en concreto de las actividades mentales.

Citemos al diccionario Larousse, que normalmente es indispensable para aquellos que se dedican a jugar con crucigramas y suele tener concepciones realmente curiosas, pero acertadas:

Ratas, mamífero roedor muy nocivo, originario del Asia, de patas cortas, cabeza pequeña y de cuerpo grueso, es muy fecundo, destructivo y voraz.

Ahora, acerquémonos de manera tangencial al significado de un concepto contradictorio, pero extraído consecuentemente de la Encarta:

Política Social: Forma de intervención del Estado en la sociedad civil. En un sentido más restringido, es el programa de acción del Estado en materia social, dirigido a realizar algún tipo de cambio en las estructuras sociales de una sociedad.

Bien, suena irónico que con el título de este Blog, me atreva a titular un artículo que tan peyorativa se refiere a los roedores como animales perversos. En otros post, no había expresado el porque esta sencilla página se titula Desde el Ratón, pues bien creo que ya es el momento indicado de hacerlo. Es simplemente porque el primer mamífero que hubo fue algo o alguien muy parecido a una zarigüeya y si valoramos bien el sentido caótico de la cruel evolución, entonces el resto de mamíferos que partimos desde ella o a raíz de él, somos simplemente ratones y por lo tanto, los seres humanos no somos otra cosa que roedores que hablamos y que registramos las cosas que nos convienen de la historia. Así que espero me perdonen nuestros valientes antepasados de dientes largos y los mismos orejipuntudos actuales, pues ninguno de ellos tiene la culpa de ser como son, ya que solo responden a su programación instintiva de especie y nada más; Pero sobre todo, que me perdonen los murciélagos, que tan ciegos (algunos) van a cualquier parte, volando y hasta envidia les tenemos y por ello los queremos destruir. Por otra parte del significado como palabra inventada por el ser humano, si podemos discutir.
Así que en materia estricta desde el anterior punto de vista, el rey de la selva es la rata, que fue MUY capaz de dividirse en miles de especies, luego optar por dominar tanto cielos, mares y la tierra misma, para terminar posando sus patas erectas y finalmente inventarse estructuras sociales a partir de si misma y sobrevivir a cualquier medio y hasta ir al especio, diciéndose una y otra vez, para disimular su existencia voraz, que era un mico más, pero de él solo va disfrazado y para colmo, tiene el descaro de llamarse a si mismo, hombre. Claro que en el lenguaje simbólico del Rey de Roedores, Rata significa tantas cosas como uno se atreva a imaginar y sino, alguien más lo hará. En fin, entremos en materia.
Es curioso, pero para la cultura china, la Rata es sinónimo de ingenio o destreza mental y por lo tanto, de buena suerte, pero también como sucede en algunas regiones de la India, hasta donde se les cuida y venera, se convive con ellas libremente, y hasta templos se han elevando en honor a ellas.
Pero algunas ratas construyen sus templos con sus propias garras y se veneran las unas a las otras en un ritual que algunos llaman democracia constitucional y se encierran en sus madrigueras tras los muros de fuego que han denominado partidos políticos, pero como los tiempos cambian, ahora se dicen independientes, es decir, son independientes ante nosotros, pero dependientes entre ellas.
Pero ellas no son los laboriosos e indefensos Oposum Rojizos que van desde el frío Norte al cálido Sur de América, sino más bien, una clase bien particular de roedores que sustituyeron sus voraces dientes por estilizadas corbatas italianas con las cuales ahorcan la ingenua humanidad y amarran presupuestos a sus necesidades personales para terminar devorándolos en sus madrigueras.
Se supone que el alma es el centro de la voluntad del ser humano y la voluntad es la que une al ser con el universo y por tal razón, hace que todo se nueva. Pero... ¿Qué es lo que se mueve en una rata?
Suponemos que el instinto de conservación es igual para todas las especies, hasta para las ramificaciones humanas, pero con las ratas, parece haber una excepción. Me explico: resulta que si yo quiero dejar una huella en la historia de la humanidad, debo pasar a la historia por dos clases de motivos, es decir, por ser MUY bueno haciendo algo o por todo lo contrario, o sea, ser un completo inepto.
Ejemplos. Primero: Mí apellido es Gandih, y gané una guerra sin levantar un solo fusil y sin disparar una sola saeta mortal, en consecuencia, soy un hombre MUY bueno, tanto para las concepciones universales de la moral y la ética, como para mí oficio, que era ser un libertador. Segundo: Soy el hombre que dirige a Alemania a una segunda guerra contra todo el planeta, así que mando a hacer un ejército impresionante y contrato a los tipos más capacitados para matar que conozco, pero como soy un resentido, endeudo a la nación para que ella me fabrique los juguetes que mí papá no me dio, engaño a todo el que puedo para convencerlo de que lo que hago está bien y de paso, me vengo de los hijos del vecino judío que me molestaban cuando yo era un niño; pero como estoy medio loco, pierdo la chaveta, me declaro en pié de guerra con todo el mundo y finalmente como mí nación no es eterna, me dejo invadir y finalmente pierdo la guerra que yo mismo empecé. Total, soy MUY malo moral y éticamente hablando porque dejé al país en ruinas y también, un inepto en administrar los recursos de un estado poderoso y un pésimo estratega de guerra.
Pero así mismo existen los ineptos menores, como los dirigentes de las naciones tercermunditas o en vía de desarrollo, que se creen como Gandih y terminan siendo como Hitler y así es como encontramos una rata verdadera. Sin alma, sin razón, sin fe en nada y con la ambición voraz de una plaga en un solo cuerpo.
El problema con estas ratas, es que ellas no comprenden que sus hijos heredarán el mundo como ellos lo dejaron, y que para bien o para mal, la vida siempre da una vuelta más... así que la reproducción en masa de ellos mismos y de la que tanto se jactan y defienden a capa y espada, termina siendo un arma de doble filo, porque la mano de la que comen y muerden, en algún momento se cansará y les golpeará con todo el peso de un puño y exigirá a sangre y fuego, la política social que nadie le brindó, razón por la cual ocurre lo que ocurre en todos los rincones del mundo donde hay hambre, miseria, abandono, falta de educación o como en Colombia, una pésima educación y casi nada de cobertura en salud.El problema es que las ratas no comprenden que en vez de combatir a la bestia de guerra con más guerra, lo que toca hacer es quitarle razones a ella, y construir una nación de una vez por todas, sin ratas.