lunes, agosto 09, 2004

Algunos cínicos

Hace ya unos días, una señora de la cual no voy a mencionar su nombre porque me da pena que sea familiar mía, me preguntó: “¿Por qué Dios me habrá castigado con un cáncer?”.
A la pregunta no respondí porque a veces me gana la prudencia y por salud física (mía por supuesto) era mejor no hacerlo. Pero la incógnita era tan simple, que no necesité ayuda de ninguna deidad o religión para resolverla. La verdad, la cosa era muy sencilla.
Verán, cuando uno ha tenido tres abortos, trató a sus dos hijos como si se tratasen de adornos de la casa tales como una mata o una araña que nadie a podido echar, se ha dedicado a estafar a sus familiares sistemáticamente y de paso, sigue insultando a los que de buena fe se acercan a colaborar.... ¿Qué más puede suceder?Así que cuando les pase algo realmente doloroso, o una tragedia considerable, piensen que quizá la vida les está devolviendo el bien que hicieron; pero si fueron buenas personas, pues ahí si no puedo decir nada... pero piensen, no es difícil hacer un autoanálisis.